Ir al contenido principal

Veme aquí

–—–—
Veme aquí
Sumergida en este océano oscuro
Encadenada a tu sombra
Reflejada en tu recuerdo
Perpetuada en tu carne
Poseída por tu ausencia
Perdida en mi languidez

Ay, alma mía, ¿dónde estás?
Veme aquí. Desintegrada

–—–—

Fabiana FV

Fotografía de la serie "Desintegrando el alma", por EMMA VERA (alias ÁNIMA, un ser esencialmente sensible)

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Buenísimo, me encantó!!!. Me hace acordar a alguien, pero no se a quien... o sí se, pero no importa. Cada frase me hace pensar en mi. Y eso que soy hombre!!!. pero qué se yo... carne, recuerdos, languidez, sombras, ausencias... nos toca a todos, ¿no?. Es un logro eso de poder escribir algo que nos identifique a todos. ¡Y encima tan sencillo!.

Besos.
Luna Carmesi ha dicho que…
Algun recuerdo si encadena...
El alma propia nunca...

Entradas populares de este blog

Confianzas

Solos. En el tiempo y en el espacio. Y un único deseo: Fluir. En el tiempo y en el espacio. FABIANA FV T EMA MUSICAL: " Confianzas " de Gotan Project - voz: Cecilia Roth . Letra: Juan Gelman .

El descanso del guerrero

Aún puedo divisar al guerrero del caballo alado, perdiéndose casi en la distancia, poco a poco. Se lleva mi corazón, se lo he entregado a cambio de una caricia en mi vientre. He hecho un buen canje, no lo dudo: un corazón roto por una huella de amor imborrable en mis entrañas. El guerrero sabrá sacar provecho de ese corazón, rescatará sus últimos latidos, que llevan consigo el impulso de la creación y la vida. Su corcel está a punto de desplegar alas, faltan apenas unos instantes, puedo sentirlo. Como puedo sentir también el descanso del guerrero que ya, se aproxima. ©2010 FABIANA FV

Jungla

Esa noche sólo quería cerrar los ojos y despertar en un sueño profundo, navegar a la deriva por las aguas turbulentas de mi deseo, amarrar mis cabos en el puerto de tu vientre, zambullirme en las arenas blancas de tu isla y transitar lentamente por tus orillas, muy lentamente. Quería adentrarme en tu selva poco a poco, percibir la brisa de tu respiración rozando mis sentidos, olfatear tu rastro y seguirlo, sin detenerme, poco a poco. Quería entonces arañar tu hierba fresca, exprimirla y embriagarme con su elixir hasta perder mi insano juicio, dejarme llevar únicamente por mis instintos más básicos, sin detenerme; desafiando a tu maleza impenetrable, como una bestia salvaje en la carrera hacia su presa, sin detenerme; rasgándome con las agujas filosas de tus cactus y enredándome entre las lianas de mi pasión carnívora. Eso quería. Esa noche cerré los ojos. Y desperté en tu trampa. © 2008 FABIANA FV