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Bosques

Un caballo alado atravesando mi alma...
Duendes nocturnos poblando este bosque de
arrayanes dorados esculpidos por el hielo de tu recuerdo, reflejos de un amor
ora quebrado por el soplo
de un Eros furioso y hambriendo de venganza.
Senderos ocultos sin fin y un hada de corazón de marfil
deambulando solitaria en una búsqueda incierta de lo finito e imperdurable.
Una cascada de cristales púrpura penetrando mis venas en un
viaje por mi inmensidad toda, desangrando mi inconsciencia,
desgarrando mi deseo.

Un caballo alado. Más allá, el
infinito.

©2008 FABIANA FV

Comentarios

María ha dicho que…
Muy bonito este post, y gracias por seguir estando entre nosotros, pero no te preocupes sino puedes estarlo, ya que acabo de leer tus motivos, cuando no se puede se sigue estando con nosotros desde la cercanía de nuestros corazones, no te olvidamos.

Gracias por visitarme.

Un beso.
Gracias Maria...
pronto estare de vuelta en mi tierra y podre estar presente con mayor continuidad. Pero ya necesitaba hacerme un espacio para escribir algo en mi Pampa, lo estaba echando de menos. Y a vosotros.
Pablo Rodríguez Burón ha dicho que…
hay una canción de La Cabra Mecánica que dice así:"...sigue escribiendo donde quieras que tú estés". Se titula "Felicidad".
Un abrazo!
Susana Peiró ha dicho que…
Hummm, ese Pegasus atravesando tu alma...creo que hay nostalgia!

Es muy agradable leerte nuevamente!

Te esperamos "en casa"!

Un abrazote!
María ha dicho que…
No te olvidamos, y te seguimos esperando para volver a leer nuevos escritos en tu blog.

Te deseo un feliz domingo.

Un beso.
Leo, Susana, María, amigos de ésta y otras Pampas,
YA ESTOY DE VUELTA!!
Os visito y pronto... un nuevo post!!!
Besos pampeanos con aroma a rosas carmesíes...

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