Un caballo alado atravesando mi alma... Duendes nocturnos poblando este bosque de arrayanes dorados esculpidos por el hielo de tu recuerdo, reflejos de un amor ora quebrado por el soplo de un Eros furioso y hambriendo de venganza. Senderos ocultos sin fin y un hada de corazón de marfil deambulando solitaria en una búsqueda incierta de lo finito e imperdurable. Una cascada de cristales púrpura penetrando mis venas en un viaje por mi inmensidad toda, desangrando mi inconsciencia, desgarrando mi deseo. Un caballo alado. Más allá, el infinito. ©2008 FABIANA FV