Subió al altillo en busca de no sé qué, ella tampoco lo sabía. Allí estaba congelado en un rincón ese baúl añejo, como esperando una mano que acaricie los recuerdos y despierte con un beso el olvido. Ella pareció comprenderlo y lo abrió, acariciando los recuerdos. Y allí estaba él, escondido, como siempre lo había estado, oculto entre las cerrazones de un amor clandestino. Allí se encontraba ella, besando al fin el olvido. Un escalofrío recorrió su cuerpo íntegra y lentamente. Una música comenzó a sonar, a invadir la atmósfera. Aquellos acordes que habían quedado estacionados en el tiempo estaban ahora de regreso. Y allí estaban ellos, de regreso, envueltos en una melodía en espiral, siendo atrapados, ahora devorados, por un ritmo in crescendo, enardecido y despiadado; aturdidos ahora por los sones de una pasión incomprendida. Y bailaban en una danza prohibida, enredados, sin detenerse, girando alrededor de sí mismos, en una huída constante de ese resto del mundo enardecido y despiadad...
Comentarios
Es música!
:-)
Un beso.
besos
Un abrazo!
qué hermoso lo que dices!!
Besos pampeanos...
Bello momento en tu espacio y una música poderosa...voy a escucharla nuevamente...una vez es demasiado poco!
Besote Enorme para Vos!
un abrazo
por hablar de algo, digo...
:-)
Sí, he vuelto con todo, pero reconozco que estoy desaparecida, al menos sin hacer acto de presencia a través de mis posts!!
Estoy tan sumergida en el desarrollo y escritura de un proyecto artístico personal que entre ello y el trabajo (mi trabajo también requiere de inspiración y creatividad tooodo el tiempo) no me quedan neuronas libres ni siquiera para comentar en vuestros preciosos blogs!!!
Ya falta poco y... regresaré!!!!!!
Besos pampeanos color carmesí!!
Faby.